La advertencia fue hecha por el docente de la Universidad de Ibagué, Óscar Ovalle Peña, quien desde hace 10 años desarrolla investigaciones en la línea de suicidios.

Tras el más reciente episodio registrado en la ciudad, que elevó las alertas sobre los altos índices de este tipo de casos, el experto explicó que aunque existen lineamientos claros, las demoras en la prestación de los servicios de salud hace que la población en riesgo o con intentos de suicidio no reciba la atención de manera oportuna.

En una investigación que hicimos en el año 2014, donde analizamos los rasgos de depresión en pacientes que intentaron suicidarse, debimos aplicar los instrumentos de manera individual. En esos encuentros los pacientes nos decían: recibimos la atención de emergencia, luego vinieron unos funcionarios de la Secretaría de Salud a diligenciar formatos, pero la cita con psiquiatría me la dan en tres o cuatro meses”, precisó Ovalle.

El especialista recordó cómo justo, un año después de esta investigación, uno de los pacientes se quitó la vida.

“Las secretarías se quedan en diligenciar papeles y revisar registros. Es mejor que no contraten psicólogos. Si es para diligenciar papeles, contraten un auxiliar y pongan a los psicólogos a hacer otra cosa que tenga que ver con la atención”, añadió.

Al mismo tiempo, refirió que los programas desde la institucionalidad pública se limitan a un asunto de competencias que no pueden convertirse en una excusa.

“Entonces dicen, pero es que eso la Secretaría no lo tiene que hacer, sino la IPS. Pero si la IPS no lo hace, entonces quién lo va hacer. Los programas deben estar dirigidos a que el personal sea aprovechado para enseñarle, al menos, a una persona cómo no dejarse impactar por una situación, de qué manera desenredar su cabeza”, anotó el profesor Óscar Ovalle, al agregar que debería haber programas de intervención desde las instituciones públicas para acompañar a pacientes en alto riesgo. 

Prevención en la primera Infancia

Sobre las tareas que se deben trazar en materia de prevención y promoción, el experto de Unibagué sostuvo que el trabajo desde la primera infancia y en la educación de los padres de familia frente a patrones de crianza, es un punto de partida a considerar

“Hay que orientar a los padres frente a la manera de cómo enseñarles a sus hijos a perder. A que no se puede conseguir todo lo que se quiere. A los estudiantes qué pasa si pierden una materia, que sepan que no es el fin, porque eso no lo manejan. Hay que dar pautas de crianza, de cómo educar para la vida y para la salud, entendiendo la vida como posibilidades y derrotas”, enfatizó Ovalle.

Añadió el experto que “no todo el mundo tiene una pérdida amorosa y se suicida, no todo el que tiene bullying se suicida, entonces, hay variables que pueden diciéndolo coloquialmente, rebosar la copa de las personas. Si tengo dificultad para manejar esa emoción, eso va a contribuir a que pueda intentar más fácilmente hacerme daño a mí mismo”.

El papel de los medios

Sobre los cuestionamientos al papel de los medios de comunicación en el tratamiento de la información relacionada con suicidios, el profesional de la piscología estimó que, si bien hay que mostrar la verdad, se deben revisar las formas en que la mostramos.

“No es lo mismo que una persona aparentemente sana vea esa noticia, a una persona que puede estar experimentando una depresión. Seguramente en el segundo caso ese individuo va a pensar, si a este le resultó efectivo porque uso un determinado tipo de nudo en el lazo o lo hizo en una hora específica y le muestran toda la planeación, seguramente va a terminar imitando esos patrones”, subrayó.

Óscar Ovalle concluyó que es necesaria la articulación de acciones conjuntas para proteger la vida, en un proceso que es de largo plazo y no se circunscribe a episodios dolorosos como el del pasado miércoles