El cantante andaluz David Bisbal llevó su rumba más latina al Festival de Viña del Mar en una actuación en la que pidió la “unión de los pueblos” y la “libertad” de Venezuela cuando el público le entregó una bandera de este país.

Bisbal, que el año pasado contrajo matrimonio con la modelo y actriz venezolana Rosanna Zanetti, dijo que desea poder llevar al hijo que esperan a una “Venezuela libre”.

Esta nostalgia no le impidió derrochar toda su energía en un intensa actuación en la que condensó los mayores éxitos de su carrera.

Con “Quién me iba a decir” abrió la noche y, en un baile incesante, continuó el concierto con “Antes que no”.

El cantante de Almería, vestido para la ocasión con un traje blanco, también incluyó en su apretado repertorio sus últimos dos sencillos: “Perdón” y “A partir de hoy”, en el que colaboró con el artista colombiano Sebastián Yatra.

Yatra, quien cantó en la jornada inaugural del Festival de Viña, se subió al escenario para acompañar a Bisbal en esta canción que acumula más de 218 millones de reproducciones en YouTube.

Entre intensos movimientos de cadera, que mantuvieron al público siguiendo el ritmo de todas las canciones, el cantante español advirtió que venían “muchos sentimientos”.

Al entonar los primeros compases de “Dígale”, una de sus clásicas baladas, los espectadores de la Quinta Vergara tomaron el control y cantaron ellos mismos la mayor parte de la canción.

El cantante continuó subiendo la intensidad de las emociones con “Mi princesa”.

“Me voy a dejar el alma, la piel y la voz”, auguró Bisbal cuando los presentadores le entregaron la primera gaviota de plata, uno de los galardones del certamen.

Tampoco perdió ninguna ocasión para declarar su amor por el público chileno y por el Festival de Viña, con el que dijo que se le abrieron “todas las puertas”.

Pero sin olvidar esos inicios, Bisbal cerró la noche con dos de sus mayores éxitos “Buleria” y “Ave María”, en los que exhibió sus pasos de bailes más ensayados, entre ellos, su famosa patada al aire.