La Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima) lidera la ruta de declaratoria de una Nueva Área Protegida en el Bosque de Galilea, ubicado en el suroriente del departamento, para prohibir la ejecución de proyectos mineros o de aprovechamiento de recursos naturales en la zona.

La iniciativa es apoyada por la Universidad del Tolima, la clase parlamentaria del departamento, organizaciones ambientalistas y las comunidades de los seis municipios en los que tiene incidencia ‘Galilea’, zona en la que empresas privadas buscarían implementar fracking.

Según Cortolima, una expedición realizada por 19 expertos en diferentes ramas de la biología permitió identificar la riqueza en fauna y flora con la que cuenta el bosque que tiene una extensión aproximada de 30 mil hectáreas.

Estos terrenos están distribuidos en los municipios de Villarrica, Dolores, Prado, Purificación, Cunday e Icononzo.

“Estamos empeñados en adoptar 31 mil hectáreas en una categoría de conservación, para que sea preservado durante mucho tiempo y proteger la biodiversidad en flora y fauna en este relicto boscoso tan importante para la Cordillera Ambiental de nuestro territorio colombiano”, manifestó Jorge Enrique Cardoso, director de la Corporación.

Además de cientos de especies de flora, los investigadores encontraron gran variedad de fauna en el bosque de Galilea, como en el caso de las aves en el que se está documentando presencia de siete especies que se encuentran bajo alguna categoría de amenaza.

También se hallaron tres especies de primates, osos andinos, felinos y una zona de geología de la que no se tenía conocimiento.

 

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