Con el famoso “¡Tío – tío, estoy detenido, ayúdeme!”. Ese era el mensaje de angustia que transmitían los estafadores a través de teléfonos celulares. Muchos ciudadanos incautos, al no saber quién hablaba al otro lado de la línea, mencionaban el nombre de algún sobrino y los delincuentes aprovechaban esa información para continuar con el diálogo.

Después, el supuesto sobrino decía que había sido detenido por la Policía Nacional y que necesitaba que le enviara dinero para no ser judicializado.Incluso, los delincuentes ponían a otros integrantes de la banda para que actuaran como agentes de la Policía para confirmar la supuesta captura y presionar sociológicamente a las víctimas.

De esta manera lograron engañar a centenares de personas, principalmente comerciantes y propietarios de fincas, quienes terminaron transfiriendo a esta banda criminal cerca de $787 millones en los últimos tres años, reveló la Fiscalía seccional Tolima.

Después de un largo seguimiento, hombres del Gaula del Ejército y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía desmantelaron en Ibagué y El Líbano a la banda de extorsionistas que era dirigida por un recluso de la cárcel nacional de Picaleña, y de la que también hacía parte un soldado profesional.

Los capturados fueron identificados como Martha Lilia Alfaro, Lina Tatiana Alfaro, Yolanda Trujillo Betancourt, Viviana Milena Basto Muñoz y Nelson Javier Betancourt, quienes serían supuestamente los responsables de cobrar los dineros consignados por las víctimas.Estas personas son acusadas de cometer los presuntos delitos de concierto para delinquir, extorsión, testaferrato, enriquecimiento ilícito de particulares y lavado de activos.

Durante el operativo se incautó un taxi, $1.400.000 en efectivo, celulares de alta gama y un CDT por $61 millones.