Personal del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) —adscrito a la Unidad Local de El Líbano (Tolima)— capturó al abogado David Martínez Lugo y a Jorge Arturo Castaño Celis, en cumplimiento de una orden judicial que pesaba en su contra para cumplir una condena por haber inducido en error al juez 5° de Familia de Ibagué, quien emitió en 2010 la constancia de un edicto que jamás fue público.

Los detenidos fueron dejados a disposición del Juzgado 6 de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad para el cumplimiento de la pena: 72 meses de cárcel para Castaño Celis por fraude procesal y 78 meses de prisión para el litigante Martínez Lugo por los delitos de fraude procesal y falsedad en documento privado.

El caso se originó por compulsa de copias de otro proceso, efectuadas por una fiscalía seccional, para que se investigara el punible de abuso de condiciones de inferioridad.

Las irregularidades consistieron en que el Juzgado 5° de Familia de la capital tolimense, por auto de fecha del 5 de octubre del año 2010, decretó el emplazamiento en los términos del art.589 del C.P.C. de todas las personas que se consideraran con derecho a intervenir en la causa mortuoria de Mariela Aristizábal Marín.

Fue así como el abogado recibió el edicto emplazatorio para su publicación, indicando que se había difundido a través de la emisora Ecos del Combeima de Ibagué y en el diario El  Nuevo Siglo, el 3 de noviembre del año mencionado.

Posteriormente verificada la información contenida en la certificación de la emisora Ecos del Combeima, que consiguió de manera fraudulenta Castaño Celis, se estableció que allí no se publicó dicho edicto, por lo cual la constancia expedida sobre la publicación era falsa, documento con el que se indujo en error al señor juez.

Esta decisión es de primera instancia y sobre ella proceden los recursos de ley.